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Las Bombas del Camino

Algo que ha sucedido hoy (el día que lo estoy escribiendo, no el día que lo voy a publicar) me ha hecho recordar una de esas lecciones que me dio una persona muy sabia y guardé en mi mente rápidamente. Esta idea/pensamiento/lección o como lo queráis llamar me ha acompañado durante años, facilitándome mucho la vida. Es la Lección de las Bombas del Camino.

Charlando, esta persona me dijo que todos nos vamos poniendo bombas a nosotros mismos y que depende cuántas te pongas, la vida se complica más y más, porque tienes que ir esquivándolas obligatoriamente, a no ser que las quites.

“Esto no me gusta”, cuando resulta que no lo has vuelto a probar desde que tenías 5 años. “Yo solo escribo con tal boli”. “Tal persona me cae mal” y pasas años sintiéndote incómodo o incómoda cada vez que lo ves por esa bomba que te colocaste. “Los lunes tengo que hacer la colada”. El “tengo que” es un gran síntoma de bomba.

Reconozco tener alguna que otra bomba activada. Un par de personas que no trago, sin demasiadas razones a estas alturas. Tengo que escribir con el boli en gel negro de Muji, lo sé, una estupidez. Tengo que dejar los posts preparados con una semana de antelación, como si se fuera a acabar el mundo por no hacerlo…en fin. Pero desde que soy consciente, me pongo menos bombas, he desactivado varias (sobre todo de personas) y lo que es más importante, me importan menos las de los demás.

Toda esta reflexión viene porque he visto a una persona que , claramente, tenía una bomba conmigo. Pude notar su incomodidad, cómo proyectaba algo que no supe interpretar muy bien, pero no era una sensación agradable. Una persona con la que no he tenido más de una frase seguida en más de veinte años. Seguramente puso esa bomba años atrás y ahora tiene que esquivarla cada vez que me ve. Lo bueno de todo esto es que soy capaz de verla, de ver su torpeza y no juzgarla por ello. Hubiera sido muy fácil para mí auto-colocarme otra bomba con ella también, pero sé el precio que tiene y ya no me compensa. Sé lo que es ir por la vida con esas bombas y no quiero ni una más.

Hay dos cosas que me funcionan fenomenal para evitar bombas. La primera es que en cosas banales intento cambiar el “tengo que” por “si me apetece”. O lo que es lo mismo el “tenía que haber” por “si realmente hubiera querido”. Y con las personas, si no son cercanas, las intento ver como lienzos en blanco, independientemente del pasado. Lo que no quita para que sea tremendamente selectiva con las personas con las que comparto mi tiempo de ocio, tampoco voy a ser gilipollas.

Haciendo repaso, ¿cuántas bombas tenéis?

Comentarios (8)

  • oso ona!!

    creencias limitantes se llaman en psicologia emocional
    has descrito muy bien gran parte de la carga teórica de mis estudioa en Inteligencia emocional..
    coml decia Charly Garcia en una de sus canciones: “..si los pesados mi amor llevan siempre ese monton de equipaje en la mano, oh mi amor, yo quiero ser liviano…”

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    • Qué bonito lo explicó Charly. Hay conocimiento que debería darse en el cole porque anda que no nos hubiéramos evitado problemas a la larga. Pero bueno, nunca es tarde ^^

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  • Interesante reflexión!
    Yo cada vez intento eliminar más bombas banales , con lo de “tengo que ” …. algunas bomba antipersona es más saludable eliminarlas y convertirlas en indiferencia….y yo estoy en ello !

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    • Ser consciente de ello es un paso de gigantes. Y oye, la perfección es muy aburrida, un par de bombitas aquí y allí también dan vidilla jajajaja… Ahora en serio, yo me quité un peso enorme cuando tuve esta visión de las bombas y cuando empecé a detectarlas. La vida se vive más ligera ^^

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  • Uf, pues estoy de acuerdo con lo que dices en parte pero en otra no, jajaja. Por un lado, es verdad que nosotros mismos a veces nos ponemos limitaciones e impedimentos que son estúpidos (esa gente que indiscriminadamente dice “no me gusta tal o cual cosa” refiriéndose a comida que ni ha probado, o probó una vez, me da fatiguita), pero por otra parte creo que hay cosas que son elecciones muy conscientes. Sobre todo con la gente. No creo que todo se deba olvidar ni perdonar, sobre todo cuando son cosas de cierta magnitud. Eso sí, chorradas en la vida sin ningún sentido, fuera, fuera!

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    • Yo creo que incluso el desencuentro más grande, con el tiempo, termina perdiendo sentido. Quiero decir que ese enfado (o lo que sea) tiene que terminar antes o después. Lo que no quita para que decidamos acercarnos o alejarnos de personas según nos venga bien en ese momento puntual.
      Me explico de culo. Ejemplo. Una persona me hace lo que para mí es una putada enorme, decido alejarme porque su compañía me parece dañina en ese momento. Según lo veo yo, si no pongo una bomba, en un tiempo, veré a esa persona sin enfado. Con indiferencia sana, no condescendiente. Tampoco hace falta que sea con cariño o con ganas de retomar nada. Pero sí sin rencor.
      Porque otra cosa que estoy aprendiendo es que en todo momento, todos hacemos lo que podemos. Pero este tema lo dejo para otro post, porque da para mucho también.
      Por cierto, me encanta que me rebatas.

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  • Uffff aquí una llena de bombas también. No sé desactivarlas, están en modo pip pip pip todo el santo-día-noche. Es cierto que de vez en cuando logras echar agua sobre alguna y notas un ligero desasosiego… Cuánta razón con este post neni… ayyyyyy Un abrazote! Desactivémoslas!!!

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    • No seas tan dura contigo misma! Todos hacemos lo mejor que sabemos, ni más ni menos. Si siguen en modo pip, dales tiempo. Algún día podrás mirarlas para cortar esos cables.

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