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Eukeni Optika: una óptica diferente

Ya me vale. Lo mío con las gafas es de juzgado de guardia. Soy miope desde los 18 años. Aquella jovencilla fue al oculista con la soberbia que dan los 18 años porque “yo veo estupendamente, pero mis compañeros de la uni me dicen que no”. No podéis imaginar mi reacción de sorpresa cuando me puso los cristales. Estaba TAN convencida de que mi vista era perfecta…

No tengo una gran graduación, pero sí la suficiente como para no reconocer a la gente por la calle. La mayoría de las veces voy sin gafas y muchos tienen que pensar que soy antipatiquísima.

Hace un tiempo Javi pisó mis gafas (por mi culpa) y como los dos tenemos una graduación parecida, he estado utilizando sus gafas. Lo sé, lo sé, está fatal. Tras mucho remolonear, conocí la Eukeni Optika en Hondarribi y me llegó el impulso. Sus monturas me parecieron tan especiales que la pereza se esfumó de golpe.

Eukeni Optika es una óptica de pueblo, de las que ha tenido que luchar contra las grandes franquicias para seguir al pie del cañón. Su táctica ha sido muy inteligente, traer monturas que ninguna de esas grandes puede ofrecer, hacer grandes inversiones en optometría para no solo graduar la vista, si no también prevenir patologías y dar un servicio global excepcional. Mi experiencia ha sido tan increíble que me he visto recomendando la óptica a todo mi entorno y cuando eso pasa, lo quiero compartir a los cuatro vientos.

La elección de la montura

¿No tenéis la sensación de que la mayoría de las ópticas tienen las mismas marcas, las mismas gafas? RayBan, Dior, Gucci y compañía, … Ver ese escaparate con monturas tan distintas me hizo pararme al instante. Aquí podéis ver el listado de marcas que tienen y os reto a reconocer alguna. Japonesas, Noruegas, Francesas, Senegalesas (las mías), Danesas, … Son preciosas todas, desde las más atrevidas a clásicos reinventados.

¿Cómo no se le había ocurrido a nadie antes poner piernas en las patillas? La versión para niños es divertidísima, con piernas de futbolistas, … Y al plegarlas parece que hay dos piernas cruzadas. ¡Brillante!

Lo cierto es que cuando decidí hacerme las gafas en esta óptica pensé que estaría bien compartirla en el blog, pero el trato ha sido tan increíble que el tema de las monturas ahora me parece casi anecdótico.

Marta me ayudó a probarme mil gafas con paciencia de santa. Incluso cuando yo ya hubiera parado (por no molestarla más), ella siguió dándome a probar diferentes formas, colores, …

Tras la primera selección, me dijo algo que jamás me habían dicho antes: ahora vamos a hacer un repaso pero sintiendo el peso, sintiendo si te son más o menos cómodas. ¡Claro! Cuántas veces habré dejado de utilizar las gafas porque me molestaban.

Por último, me hizo mirar la gafa de pie. No pensaba que la montura se pudiera ver tan distinta de pie. La percepción es algo increíble.

Al final me quedé con unas ligerísimas de la marca Caroline Abram, una diseñadora que pasó gran parte de su infancia en Senegal y dice que sus gafas tienen esa influencia. No me pueden gustar más.

La optometría

No sé por dónde empezar. La experiencia fue tan impresionante que después de la optometría habíamos quedado a cenar con unos amigos y estuvimos hablando de todo lo que me hicieron más de media hora. Que una optometría genere tanta conversación es muy sintomático.

La consulta dura de media hora a una hora. Es una revisión en profundidad, nada de leer las letras de la pared y ya. Va desde una batería de preguntas sobre antecedentes familiares y demás, hasta una serie de pruebas con varias máquinas que seguro escribiré mal y por eso, prefiero dejar el enlace para que podáis leerlo mejor.

He estado en revisiones de oculistas que me han mirado menos cosas, lo prometo. Y eso viniendo de una familia con antecedentes hipocondríacos es mucho decir, porque anda que no he visitado oculistas.

Por ejemplo, jamás me habían sacado una fotografía de la parte trasera de mi ojo. Eukeni me contó que ha llegado a detectar una diabetes no diagnosticada con esa prueba. Alucinante.

El precio

Es la pregunta del millón, la que todos mis amigos y familiares me han hecho. Hace mucho que no me hacía unas gafas graduadas, pero hablando con mi entorno, el precio no ha sido más caro que el de las ópticas al por mayor. Es más, hablando con mi prima, mis cristales salieron por menos de la mitad que los suyos. Manda narices.

Servicio post-venta

Durante la consulta Eukeni me insistió en que fuera regularmente a ajustarme la gafa para tenerla siempre cómoda. Parece una tontería, pero en la manera en la que me lo dijo, me dio la tranquilidad de tener las puertas abiertas. No fue una sugerencia, fue una petición. Este ajuste es completamente gratuito para los clientes y como dice él “una máquina ajustada se utiliza mejor que una que no lo está”.

Lo digo siempre, me gustan las tiendas de barrio, me gusta apoyarlas pero me gusta todavía más cuando no se acomodan y van un paso por delante, luchando con buenas armas contra los gigantes.

El año que viene, en cuanto salgan cuatro rayos en primavera, caen unas de sol seguro.

Comentarios (15)

  • Jobar Amaia, ya ha quitado años de encima. Pareces una muchachita, en serio. He flipado con la foto. Te sientan genial y son divertidas. Como tú niña ?

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  • Maldito correctorrrrr!!! TE HA QUITADO años de encima…. ?

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    • Seré como Superman. Cuando me quite las gafas nadie me reconocerá jajajajaja… Gracias preciosa!!

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  • Gora Hondarribi!
    Marta ha sido vecina de mi abuela y Eduardo desde niña..y es esposa de un ex-compi de trabajo
    de hecho, su hijo pequeño, Urko, iba a clase con Maia el año pasado…y era de sus mejores amigos
    (toma comentario de vecina radiopatio que me ha quedado)

    no dudare en ir a Eukeni para tratar mi incipiebte preclamsia.!

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    • Qué pequeño es el mundo, madre!!! Los tres son un encanto, la verdad.
      Por cierto, espero que tengas presbicia y no preclamsia!

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  • Estás guapísima!! Yo tengo pendiente ir, conozco ya sus monturas ya que Ane,una mamá del cole de mis piratas, trabaja allí.
    Ella me explicó la política de la óptica y me fascinó,igual que las gafas que siempre lleva, sean graduadas o de sol.
    Conociendo a Ane sé que el servicio será inmejorable,así que para allá iremos toda la familia ???.

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    • Ane! Es la que me ha quedado por mencionar!! No sabía su nombre seguro. Es un encanto, los tres lo son.
      Es una pasada de experiencia Magda, de verdad. Te va a encantar seguro.

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  • La verdad que las monturas tienen muy buena pinta. Como buena miope, ya se lo que es no encontrar la gafa que necesita mi cara! La tengo super estrecha y es un horror que me queden bien!!

    El tema de la ortometria… Cuidado! Tienen una multitud de pruebas por lo que he hojeado..pero no la formacion necesaria para interpretarlas!! No son medicos!!

    Muy guapa con tu gafa!! Me pasare por ahi a ver si tienen gafa para mini caritas!

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    • Cuando encuentras la gafa perfecta es como encontrar el Santo Grial, verdad? jajajaja…
      No tengo ni idea de la formación que tiene para utilizar los aparatos, pero él fue el primero que me dijo que no era médico y que si hubiera visto cualquier cosa me hubiera enviado a uno. Las pruebas no son intrusivas, por lo que no puede hacer daño y como mucho se le puede pasar algo que de todos modos no hubiera sabido.
      Pásate, verás que son unos amores y no pararán hasta encontrar la gafa perfecta.

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  • ¡Son preciosas! Qué envidia, de verdad, a mí siempre me hubiera gustado tener que llevar gafas… son algo súper especial. En mi familia hay varias personas que las llevan, y a pesar de que cuando era pequeñita me dijeron que yo también llevaría (según ellos, porque leo mucho, ejem) lo cierto es que tengo la vista perfecta, así que mi gozo en un pozo.

    Te sientan estupendamente, estás guapísima (pero es que la que es guapa es guapa sin gafas o con ellas…).

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    • Calla loca!!! Yo también era de las que quería gafas y cuidado con lo que deseas, porque cuando se cumple, puede que sea una mierda jajajaja… La parte de tener gafas no está del todo mal, pero ir ciega por la vida no mola tanto.
      El post iba sin foto (sin una mía), la verdad. Pero una amiga pidió y de calentón la añadí. Todavía muero de vergüenza cuando aparezco :S
      Gracias!!!

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  • ¡Estás estupenda con ellas! Aunque parezco raro, por todo lo que tejo y leo y con mi trabajo, pero no debo llevar gafas para nada. Es una suerte lo sé. Me ha encantado tu crónica de la óptica. Y te imagino diciendo: un post sobre una óptica, estoy loca! jajaaa Un besote

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    • Es una suerte enorme!! Tener buena vista también es salud y mejor tenerla estupenda 😉
      Cómo me conoces ya a estas alturas, pensé exactamente eso. Pero también pensé que los negocios locales lo tienen muy difícil y que quien lo hace bien y se esfuerza de esta manera merece un reconocimiento, aunque sea pequeño como este. Besos!!

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  • Viva el comercio de barrio!
    Menudo sitio, me dan ganas de ir y eso que yo me operé de miopía hace ya unos años ; )

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    • Vivaaa!!! Aunque no te acerques para las de ver, si en algún momento quieres hacerte con unas de sol, acércate porque verás qué chulas 😉

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