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Nuestro diario de comidas de Oporto

Cada vez que viajamos, los únicos consejos que me piden sobre el lugar son gastronómicos. Supongo que para los consejos de “qué ver” ya hay mil guías y raramente se puede aportar algo novedoso. Por eso, esta vez quise anotar dónde estuvimos comiendo, sobre todo porque la gran mayoría fueron recomendaciones de amigos y sabía que estarían bien y podría compartirlos.

Una de las recomendaciones que nos hicieron fue una calle, no tanto un lugar en concreto. En la calle Miguel Bombarda hay mucho donde elegir. Nosotros nos sentamos en Mao Travessa, un pequeño bar/restaurante donde la especialidad de la casa son las conservas y los crepes (uno de los mejores que he comido en mi vida).

Por la noche nos acercamos a la otra orilla del río, a la de Vilanova de Gaia, para cenar en Bacalhoeiro. Si os gusta el bacalao, este es un templo de visita obligada. Javi todavía se acuerda del nombre de su plato “bacalhao a ze pipo” y se lo ha estado recomendando a todo el mundo (como si todos tuviéramos su memoria jajajaja…).

El café Majestic es el lugar donde todo el mundo dice que hay que ir y nosotros cumplimos con la turistada. El lugar es majestuoso, con servilletas y mantel de lino, tallas de madera preciosa,… Pero la verdad, no creo que la francesinha a 20€ mereciera la pena. De haberlo sabido, hubiéramos entrado a tomar un café, mirar el interior y después ir a algún otro sitio a comer.

La cena fue todo un descubrimiento. El lugar parece un antiguo mercado transformado en salas de conciertos, ensayos y en la parte superior un amplio restaurante. La brocheta de calamares a la brasa estaba buenísima y fenomenal de precio. Junto con la cuenta traen un bote de chupa chups y otro de caramelos a la mesa.

Los domingos son de brunch y si lo veo, lo quiero. La noche anterior pasamos por pequeña calle y al ver que al día siguiente había brunch en Miss’Opo, el plan estaba clarísimo. Nos gustó muchísimo el brunch entero y la vajilla en la que lo presentan todo es genial. 100% recomendable.

El domingo fue de aciertos porque La Taberna Do Largo, en el Largo Sâo Domingos, fue una de las mejores recomendaciones gastronómicas que nos hicieron antes de ir. Es pequeño y coqueto y tienen un embutido de llorar del gusto. Especialmente recomendable el chorizo de vinho, el que prenden con aguardiente. Qué locura, está de muerte.

En Matosinhos dicen que el suyo es el mejor pescado del mundo. Una vasca jamás lo va a reconocer, pero casi llegan a nuestro nivel ;P Hay multitud de pequeños restaurantes en la parte trasera del puerto. Cualquiera con una parrilla en la calle es garantía de éxito.

Creo que los países y su cultura se conocen también por su gastronomía. Portugal sabe a pescado, a brasa y a dulces. En ese aspecto, nos quedaron por probar los pasteles de nata, pero reconozco que en alguna parte de mi cerebro sentía que no debía comerlos aquí, no podía poner los cuernos a los pasteles de nata de Belém.  Una chorrada, lo sé. Pero es como ir a Madrid, estar en el centro y comer porras en otro lugar que no sea San Ginés. Sacrilegio!! ¿A alguien más le pasa?

Comentarios (1)

  • Hola!!!! he visto que te recomendaban en otro sitio para contar lugares donde comer en Oporto y como en breves me voy ” pa lla” pues “pa qui ” que me he venido a leer tus sitios y me ha encantado tus recomendaciones, alguno tenia apuntado ya…pero no me ha quedado claro del sitio que citas que ponen el bote chupa chups…que eso es lo de menos, pero bueno a nadie le amarga un dulce, me lo podrás decir??, muchas gracias y desde ya te sigo, gracias guapa!!

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