Cocina

Probando Chouquettes de chocolate de “El rincón de los postres”

Hace un par de semanas, como suele ser habitual en nosotros, nos hicimos responsables del postre en una comida familiar. En lugar de jugar sobre seguro y hacer la tarta Tatín (fácil y buenísima), me dio por probar. ¡Quién me mandaría a mí!

La búsqueda

Como siempre que quiero probar algo nuevo, empecé a buscar blogs gastronómicos. En ellos siempre encuentro recetas interesantes y lo mejor, blogs estupendos con consejos prácticos y realistas. En este caso, llegué hasta el blog de Verónica Losada, “El rincón de los postres“. La foto de sus chouquettes de chocolate me ganó por completo y decidí que ese sería el postre definitivo para la comida.

Reconozco que parte de la decisión también nació de haberme comprado la manga pastelera de Tiger. Jamás había hecho nada con manga pastelera antes y me hacía ilusión probar. Ese fue mi gran error. Ahora sé que me llevo mal con dos cosas, las máquinas de coser y las mangas pasteleras.

El primer intento

En sus fotos, los chouquettes tenían una forma muy bonita. Pensé: con la boquilla de estrella saldrán perfectas, la lógica dice eso, verdad? Sí sí…  En la foto podéis ver mis cagarrutas. Reconozcámoslo, recuerdan mucho mucho mucho a eso.

El segundo intento

Llegué a la conclusión de que mi boquilla en estrella era demasiado pequeña para hacer esto. Es mejor tener una salida más grande. Pensé, “déjate de florituras chata”. Agarré la manga pastelera, le quité la boquilla y a correr.  Este segundo intento salió mucho mejor, pero lo que nadie cuenta es que utilizar la manga pastelera implica mucha suciedad.  Será porque soy tremendamente torpe con ella, pero cuando Javi vino a despedirse de mí a la cocina se echó a reír. Tenía chocolate en la cara, brazos, pelo, … Ni hablamos de la cocina, claro. Aquello había sido una batalla campal y la manga ganaba.

Repitiendo hornadas

¿He dicho que éramos 18 para comer? ¿Cuántos bocaditos de estos hay que hacer para tantas personas? Tras los dos primeros intentos y viendo que más o menos la cosa marchaba (a pesar de la sangría de masa por todas partes), estaba claro que necesitaba empezar a ir más rápido en el horneado. Se me ocurrió meter dos bandejas en lugar de una, porque una vez más, la lógica dice que esa es la decisión correcta, verdad? Ja!!

La bandeja superior salió perfecta, pero cuando fui a por la segunda, se habían replegado sobre sí mismos en una especie de implosión absurda. Conclusión: a hornear las bandejas de una en una y cruzando dedos para que no implosionaran más (cosa que sí pasó). Por qué pasó? No tengo ni idea y no sé si lo sabré algún día.

Y en ese momento nació la segunda decepción. En el blog Verónica cuenta que se pueden rellenar o comer así solas. Por eso, yo no tenía ninguna intención de rellenarlas (ya me estaban dando mucho trabajo), pero cuando se me ocurrió probar uno, supe que había que rellenarlas, no había más remedio. Llevan muy poca cantidad de azúcar y como postre quedan sosas.

La crema pastelera

Menos mal que fui chica precavida y me puse a la tarea el día anterior a la comida, porque si no, no me hubiera dado tiempo a preparar la crema pastelera. Seguí la receta de Con las zarpas en la masa y me salió perfecta a la primera. Pero una vez más, tocaba rellenarlos uno a uno con mi amiga la manga. Los rellené por la parte inferior para que la crema fuera una sorpresa.

Aviso

Intenté varios tipos de decoración. A priori, el que más me gustó fue este con azúcar glas, pero hubo sorpresa. A la hora de los postres, unas cuantas horas después de haber colocado el azúcar, éste había desaparecido completamente. Por eso, si queréis presentarlos así, es mejor que le echéis el azúcar justo cuando los vayáis a servir.

Opiniones finales

Parece que gustaron, las cosas como son. Hubo una persona en concreto que se hizo fan absoluta y se llevó a casa los pocos que sobraron.

¿Volvería a hacerlos? Para una comida de 4 personas tal vez sí, pero para 18 ni loca. Hay multitud de postres mucho más sencillos e igual de buenos.

Comentarios (4)

  • Mmmm, para mí tienen una pinta estupenda 😛

    Eso sí, a falta de referencia para comparar el tamaño, los veo chiquitines, ¿no? Así que me imagino la odisea de prepararlos para tantas personas, ¡qué valiente! A mí me dices de hacer más de una bandeja y me da algo, jajaja.

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    • Son muy pequeñas, de bocado, imagina!! Casi me vuelvo loca jajajaja…

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  • Ese segundo intento ha quedado perfecto! El problemilla con la manga pastelera… bueno más bien con la boquilla, porque cuando utilizas una pequeña se complica la receta, pero seguro que si lo vuelves a probar con una de estrella un poco más grande te quedarán perfectos!

    Espero que lo hayáis disfrutado 😉

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    • Desde luego lo de la maga fue toda una odisea. No sé cuando volveré a intentarlos, porque me tengo que recuperar de esta última XD, pero cuando lo intente (que lo haré) te haré caso 😉 Gracias!!

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