monjas
Fotografía robados

Nueva sesión de robados

Me ha costado volver a recopilar un buen ramillete de fotografías robadas.  La vergüenza sigue siendo un gran obstáculo para mi y a veces, la vida da pequeñas lecciones para quitar importancia a situaciones aparentemente incómodas.

En el caso de las monjas, yo estaba sentada en un bordillo y las vi acercarse. Intenté sacar la foto de lejos, con el mayor disimulo que pude. A los dos segundos, una chica se les puso justo enfrente, les sacó varias fotos, conversó con ellas y las monjas se alejaron entre risas.

Veo casi imposible que yo jamás me acerque a nadie así. Pero realmente, ellas se sintieron cómodas y si me hubieran visto a mi robándoles la foto, probablemente se hubieran sentido mucho más incómodas que si me hubiera acercado a las claras. No sé, son cosas que hacen pensar y ver lo absurdo de mi vergüenza.

Comentarios (16)

  • Son muy bonitas, me gustan todas. En serio, creo que están genial, veo una diferencia grande entre estas y las anteriores, eso debe ser bueno 😀

    ¡La que más me gusta sin duda es la segunda! Por cierto, si te hubieras acercado a las monjas y les hubieras preguntado, ya no serían fotos robadas, creo que molan más así.

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    • En serio? Tu opinión me cala de verdad, porque has visto todos los robados y sé que opinas con sinceridad.
      La foto de la niña fue una carambola como hay pocas. Que una niña, con ese vestido blanco, baje a las rocas en esa imagen tan contrastada. Me pareció un regalazo de foto.
      Y tienes razon con las monjas, es verdad.

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  • Me encantan!
    Igual te robo la idea… 😛

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    • Quien roba a un ladrón, tiene 100 años de perdón. Es así, no? jajajaja… Adelante!

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  • Me encantan, me encantan, me encantan. A mí también me cuesta horrores, también soy de las roba-fotos y tal vez… a veces, les podríamos decir: hola qué tal, te importa? juaasss pero también tiene su punto el robado… Muá preciosa!

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  • Me gustan un montón y al igual que Gemma también voy viendo una evolución. Mi enhorabuena. Me encanta especialmente la de la niña entre las rocas y la del perrito (el encuadre es genial).

    A mi también me da mucha vergüenza pedir la foto, y por otro lado pienso que no es tan natural como cuando la robas. Al pedirla no deja de ser un posado. Bueno o al menos eso es lo que me digo yo para justificar mi vergüenza 😉

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    • Muchas gracias!! Qué presión para la siguiente tanda, como no tenga tanta suerte como en esta… jajaja… Porque la verdad, sí creo que hay gran parte de suerte. Como le decía a Gemma, el caso de la niña fue uno de esos días que sonó la flauta. Encontrar esa estampa y tener la cámara a mano, toda una lotería.
      Por cierto, en tu último post sí que hay fotones. Me encantan!

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  • Son preciosas!
    Yo soy muy mala con las fotos, nunca he hecho fotos a desconocidos, pero supongo que no preguntaría, como dicen aquí arriba perdería su frescura

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    • Es verdad, yo también lo creo. Yo seguiré robando, en la vida podré acercarme a nadie con ese desparpajo, antes muero del a vergüenza.

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  • Ay, ladrona… 😀 Son unas fotos preciosas, como las que haces siempre la verdad. Tienes muy buen ojo txatunga!!

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  • Fotos preciosas…nik ezin diat…jajajaja….baina batzutan intentatzen diat…beti urrutititk

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  • Oso onak!
    A mí también me encantan los robados, aunque al mismo tiempo me da un palo horroroso que me puedan pillar… Goio se corta bastante menos que yo 😉 claro que a veces cuando se pone yo lo paso igualmente mal… De vez en cuando alguna cae en Instagram y en la época en la que usaba Flickr (otra de esas costumbres que tengo que recuperar) también me gustaban mucho.

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    • A vergüenza andaremos parecidas, pero yo me digo a mi misma: vergüenza, pa robá! Y mundo por montera!!

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