Crafts dibujo

Dibujando Mandalas

No sé si a vosotros os pasa, pero a mi en verano, me entra una especie de vagancia activa. Es difícil de explicar. Quiero hacer cosas, pero todas muy relajadas. Si leo un libro, quiero que sea uno que no me haga sufrir lo más mínimo. Si hago deporte, busco aquel que me divierta.

Últimamente el cuerpo me pide dibujar, pero cosas repetitivas. Cosas que no requieran demasiada atención.

Hace poco hice un cursillo exprés de mandalas. Aunque este tipo de dibujo milenario tenga un origen religioso, el curso era más artístico y no entraba para nada en toda la profundidad de los clásicos mandalas.

Había oído hablar de ellos, me sonaba que la gente se relajaba, tal vez? Y ahora que me ha dado por pintarlos a mi, entiendo perfectamente esa capacidad relajante. Es el mismo que experimento cada vez que hago algún dibujo repetitivo. De todos modos, he descubierto parias ventajas a la hora de pintarlos

Siempre quedan bien
Esto es así.  Como son dibujos simétricos, es imposible que queden mal. Nos pueden producir algo de estrés, porque depediendo de su complejidad, hay mucha línea,… Pero jamás el resultado final queda terriblemente feo.

Ayuda a aprender a dibujar
En el mandala se repiten una y otra vez distintas formas básicas. He aprendido a identificar unas cuantas y lo que es mejor, a añadir nuevas. Tengo una hoja donde voy poniendo cada nueva forma y así, en momentos de bloqueo, puedo recurrir a esa hoja a por referencias. He descubierto que esto me ha proporcionado mayor variedad de recursos no sólo para hacer mandalas, sino para aplicarlas en muchos otros dibujos también.

Quitan el miedo al papel en blanco
El terror al papel en blanco existe y creo que todos los adultos que hemos intentado dibujar alguna vez partiendo de cero, lo hemos sentido (dudo que los niños lo sientan). Los mandalas rompen un poco ese temor, porque tal y como empiezo yo, siempre dibujo círculos concéntricos y esto rompe esa presión.

Ayuda a ser más flexible
Como he dicho antes, todo queda bien. Por eso, se puede jugar y experimentar, con la tranquilidad de saber que el resultado final no va a ser una ruina. Tal vez no sea brillante, pero no será tan terrible como para no poder enseñárselo a nadie.

¿Habéis probado a dibujarlos? No a pintarlos, sino a hacer uno desde cero. Si no lo habéis probado, os animo a que lo intentéis. Aviso, pueden enganchar.

 

Por cierto, estos dos dibujos los he subido a society. En papel quedan resultones, pero me encanta cómo han quedado como carcasas de móvil. Estoy pensando comprar uno para mi (sí, yo también tengo que pagar en Society).

 

Comentarios (6)

  • Mi hijo mayor tiene un libro de Tiger con mandalas para pintar que está muy chulo pero nunca me he animado a hacerlas desde cero…
    A mi me pasa igual con lo de la pereza veraniega, quiero hacer cosas pero sin grandes esfuerzos!

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    • Anímate a hacérselos tú! Te va a mirar con ojos de adoración (todavía más) 😉

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  • Parece que me lees la mente, porque llevo varios días viendo tutos para hacerlos desde cero, a ver si me animo. Los tuyos están geniales, qué perfección 😀

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    • El gran secreto y algo que ayuda un montón es utilizar un compás y una regla. Hacer círculos concéntricos y dividirlos en 8 con la ayuda de la regla. Lo cambia todo, te lo prometo.
      Qué ganas de ver los tuyos!!

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  • Eres una artista, una crack, una maga del lápiz!!! eso esooooo haces magiaaaaa!! ya he imaginado una de tus mandalas como portada de la agenda del curso que viene… ¡compro! guapa más que guapa!

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    • En gran parte, tú eres la que más me ha empujado a seguir, lo sabes, verdad?

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