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Sí, siento envidia y está bien

Tener miedo es bueno o es malo? Estar triste es bueno o es malo? Estar enfadado es bueno o es malo?

Hay una serie de sentimientos que tienen muy mala fama, pero nos ayudan a avanzar. Yo en estos momentos estoy lidiando con la envidia y he tenido la gran suerte de ver con claridad cómo esta envidia me ayuda a afrontar mi realidad.

Estoy rodeada de embarazadas, partos, nuevos embarazos, niños, … Todas estas situaciones me generan envidia, pero hay momentos concretos en los que esa envidia es extremadamente dolorosa.
Pequeño corte: puede que no lo sepas, pero he tenido 2 abortos, los dos en la semana 16 de gestación y los dos de la misma manera.
Es fácil para mí gestionar el parto de una amiga, pero no lo es tanto ver a mi abuela de 87 años con sus nietos, porque yo no sé si esa escena se podrá completar con algún hijo mío, y esa es mi realidad.

Algunos dirán que es envidia sana, pero yo no creo que exista envidia sana e insana. Yo creo que existe una manera sana de vivir la envidia (sea de la magnitud que sea y de la procedencia que sea) y una manera insana de gestionarla.

Como decía antes, he tenido la gran suerte de poder analizar qué me trae esta envidia y he llegado a conclusiones que me ayudan muchísimo en este camino en el que estoy (estamos). Esa envidia me trae un momento de claridad absoluta. Es el momento en el que veo cara a cara mi deseo de ser madre y muchas veces, verlo tan claramente duele muchísimo. Pero a su vez, verlo, me da muchísima fuerza para seguir persiguiendo eso que deseo. Porque sí, en muchísimas ocasiones he pensado tirar la toalla. Muchas veces he llegado a pensar que la naturaleza, la vida, el universo o X no quería que yo tuviera un hijo o una hija, y que debía parar esta cabezonería mía. Pero es ahí, en ese momento, cuando la envidia me da una dosis de realidad a la que no le puedo dar la espalda y me levanta de nuevo para seguir caminando.

Este es el sentimiento contra el que luchaba hasta hace poco, y es el sentimiento que estoy comprendiendo ahora. No es fácil para mi ver mis propias sombras, pero cuando se mira a la sombra cara a cara, es un poco menos oscura.

Comentarios (19)

  • No sabes hasta que punto te entiendo. Tengo 40 años y cada día que pasa, para mí es tiempo perdido. Ya lo siento como algo urgente.

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    • Te entiendo muy bien, yo también lucho contra esa sensación de urgencia. Me repito que lo que tenga que ser será, independientemente de mi angustia. Pero qué difícil creerlo, verdad?
      Un beso enorme

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  • Tienes un mail 😉 Una lucecita para ti, para iluminar el camino aunque no se vea el final. Hay sentimientos que ocultamos, incluso a nosotras mismas que como dices no son tan malos si vemos por qué los sentimos y dónde nos llevan. Sentir envidia por sentirla es inútil, pero no cuando lo analizas como tú y sabes porqué viene. Nuestra propia sombra es la que más miedo da. Un besote guapi!!!

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    • Y tú tienes uno de vuelta.
      El camino no estará iluminado, porque es un camino de incertidumbres, pero la posición actual sí tiene luz 😉
      Besote!

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  • Ay!! Qué te voy a decir… Que te entiendo perfectamente!!!
    Yo diría que el sentimiento de urgencia se lleva peor que el de envidia, o agobia más, pero cada una es un mundo.
    Un muxu enorme!!! ��������
    Ah!! Y ole tú por hablar d forma tan abierta ��

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    • Cada uno lidia con su sentimiento temido y a veces se juntan unos cuantos (para facilitar las cosas).
      A mi esto me ha valido para ver qué poco sabemos de lo que pasa dentro de nosotros. Sabemos para qué es el hambre, la sed, … Y el enfado? la envidia? la rabia? No tenemos ni idea para qué son, en qué nos ayudan. Descifrarlo es difícil. Pero si se consigue, ayuda un montón. Ojalá puedas descifrar qué regalo te trae tu urgencia a ti 😉
      Muxu!!

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  • Ondo ulertzen zaitut. Nik jada "abandonatu" dut. 40 egiten ditut aurten eta bazen bizitzan momentu bat ama izatearenak loa kentzen ninduela. Gero gauzak nahaztu egin zeren, eta beste moduko prisak heldu ziren, bikote berria bilatu, denbora emango ote dit…eta denborak aurrera egin zuen eta agian ez nuena hainbeste nahi sentitutzen dut orain. Hiloba ikustean, lagunak ikustean (kuadrilan oraindik badegu bat aurdun 40 urtekin)…ez dakit. Askotan pentsatu izan diat…eta "abandonatu" dut agian inoiz ez nuelako benetan nahi. Edo hori pentsatu nahi diat. Hori izan daiteke nire guardetxea lortu ez dudan zeozertik gordetzeko.
    Zuk ez duzu kanpora begiratu behar. Ezagutzen ditut zu bezalakoak…eta nahi hori egi bihurtzea lortu dute…bai berandu eta ezuztean etortzen diren haurrekin ( 40 urtetik aurrera…), bai denek ezinezkoa zela esaten zutenean, bai laguntzarekin, edo afrikatik ekarritako bi anai izugarriekin.
    Nahia argi eduki eskero…helduko da unea. Noiz inoiz ez dakigu…baina helduko da. Bitartean, disfrutatu…zu ondo egotean dago sekretu haundietariko bat.

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    • Egia esan, lortzea edo ez lortzea baina haratago dijoa pentsamendu hau. Ni gutxienez, lotsarazi nauen sentimenduaren inguruan. Gehiegitan sentitu naiz inbidia sentitzeagatik errudun. Baina zerbaitetarako balio duen sentimendua dela jakiteak, ni asko arindu nau :)
      Beste guztia, bizitza bera da. Nahia eta errealitatea ez datoz beti bat.

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    • Lasai. Sentimendu asuntuetan denak izaten ditugu "momentu ilunak". Eta horiek goberna ez gaitzaten ikusten dago sekretua. Zuk balentia izan dezu erakistean…eta ez dago lotsaterik.

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  • Valiente mi chica. Y fuerte. ¡Y envidiosa! ay, ay, ay, ay, ayyy… 😛
    Yo anhelo cosas también, situaciones,.. es humano! Y al igual que tú pienso que lo peligroso está en la gestión de ese sentimiento, no en sentirlo.
    No voy a decirte que no te preocupes, que verás como sí, etc, etc,.. porque no lo sé. Ojalá lo supiera y pudiera regalarte eso. Lo que si sé es que eres fuerte y no te rindes, y espero fervientemente que la vida te recompense por ello. Un abrazote hermosa.

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    • Ai mi chica, qué rápido me pillas por dónde voy.
      Es tan humano como el hambre y la sed. Y sin embargo, siento que sabemos poco sobre su gestión. Si tú supieras lo que me ha costado quitarme de encima el sentimiento de culpa por sentir lo que sentía. Todo, por no dejarme sentir, por no comprender. Toma, trabalenguas jajajaja…
      Pero oye, seguimos en la pelea, porque incluso el camino, merece la pena :)

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  • Aplaudo mucho este post, eres muy grande por decir esto y por decirlo así. Cualquier palabra más que escriba, creo que sobra 😉

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    • Muchísimas gracias. Sé perfectamente que entiendes cada palabra y el trasfondo.

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  • Lo primero un aplauso por exponer tus sentimientos de un modo tan honesto… a mi me cuesta mucho hacerlo por estos sitios.
    Supongo que no es ningún consuelo pero estoy rodeada de mujeres que tardaron en quedarse embarazadas y llevarlo a termino, mujeres que no les dieron ninguna esperanza. Las conozco y son reales, y son madres.
    Un abrazo campeona!

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    • Muchas gracias Itziar. Por suerte, cuando escribo, creo que los que lo leerán son amigos, familiares y pocos más. Eso me genera un entorno de confianza en el que moverme, tal vez un poco irreal, per útil :)
      La vida es toda una incógnita en todos los sentidos, verdad? En fin, ya veremos qué nos depara.
      Muchas gracias por escribir! Se agradece mucho, de verdad.

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  • Bravo!
    Me encantó leer esto..
    Los sentimientos no tienen bandera ni buena ni mala… Son dificiles de llevar..algunos mal amables y otros mas cabrones…pero ninguno es malo…a menudo cuando miras de cerca a los mas cabrones abren piertas con mucha mas luz que los buenrollistas…

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    • Me repito, lo sé, pero qué pena tener una educación basada en los conocimientos típicamente masculinos (matemáticas, ciencias, …). A todos nos iría mucho mejor si en los coles también hubiera asignaturas de gestión de los sentimientos, empatía, … Pero al mismo nivel, dándoles la misma importancia.
      Todos sabemos qué nos dice nuestro cuerpo cuanto tenemos sed, pero ni idea de para qué tenemos la tristeza, la alegría, la envidia, …

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    • Ciertamente, es una pena que tengamos muy poca educación emocional… Estamos varios escalones por debajo de poder introducirlo en el curriculo escolar..hasta antes de ayer, todo este ambito estaba supeditado a una moral cristiana, y desgraciadamente, aun nuestra generación, la tiene (la tenemos) grabada en el inconsciente…quiza podamos comenzar a hablar de una nueva educación emocional a partir de la generación de nuestros hij@s…

      Sólo deseo que la rabia y la impotencia que vosotros y, nosotros como vuestra familia, sentimos por todo lo que cuentas en tu entrada, vayan dando paso a mejores noticias, porque de los malos sentimientos se aprende mucho, pero hay que dejar de aprender a ratos, que tampoco vamos a ser genios ?
      Un abrazo y hasta pronto

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    • Yo por suerte ya rabia no siento. Y menos mal, porque ese sentimiento me colocaba en una posición muy victimista que me quitaba fuerza. Ahora siento envidia, pena y cada vez en menor medida culpa (muy mitigada ya).
      Pero pase lo que pase en el futuro, lo que sí me ayuda mucho es saber que lo que pasó, mereció la pena. A pesar de todo, los dos embarazos merecieron la pena. Mara y Luka lo merecieron. Por eso, incluso si el siguiente no llega a término, también valdrá la pena. El propio embarazo lo valdrá. Esa sensación amorosa me empodera y ayuda a afrontarme al miedo. No para eliminarlo, que es imposible, pero sí para convivir con él.

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